Debes enseñarle desde muy pequeño a que se lave las manos después de ir al baño, antes de cada comida y cada vez que llegue a casa de la calle. La suciedad en las manos es causa de infecciones intestinales, en los ojos y en la boca. Es fundamental lavarse las manos a menudo y lograrlo no siempre es fácil. Cuanto más pequeños sean los niños, más fácil será que se les olvide hacerlo. Por eso es importante que te vean a ti hacerlo y decirlo. Cada vez que llegues con él de la calle o que vayais a comer, recuérdale que hay que lavarse las manos y hazlo tú con él.Explícale muy claramente qué pasos ha de seguir para que lo haga adecuadamente, cómo abrir el grifo, coger el jabón, frotarse las manitas, enjuagarse y secarse bien… todo lo que rodea el acto de lavarse las manos.Trucos: No te olvides de colocar un taburete en el cuarto de baño para que él pueda usar más cómodamente el grifo.B) Bañe a diarioCuando son muy pequeños eres tú quien tienes que bañarlos casi todos los días, pero a medida que se vayan haciendo mayores, enséñalos a tallarse solos, para que a partir de los 5 o 6 años lo hagan sin tu ayuda, aunque estés cerca vigilando.Como siempre, es importante que les expliques por qué hay que hacerlo a diario y los problemas que les puede causar no hacerlo, entre otros el mal olor corporal que puede provocar las burlas de otros compañeros y el aislamiento social. También debes enseñarle a usar desodorante después de ducharse. Aunque aún no sude ni huela igual que al llegar a la pubertad, cuanto antes coja el hábito, menos le costará cuando de verdad sea necesario su uso.También deben ver que tú te duchas todos los días, ya que los niños de pequeños quieren ser como sus padres y te imitarán en todo.Explícale cómo frotarse cada parte del cuerpo sin olvidarse nada (la espalda, las orejas, los pies, los genitales). Aunque al principio no lo hará muy bien y deberás frotarle tú también. Estas pautas le ayudarán en su aprendizaje.La parte más complicada del baño llega al tener que lavar el pelo, ya que los niños lloran cuando se les mete jabón en el ojo, con los tirones de pelo, etc. Pero la higiene del cabello es fundamental para evitar piojos, caspa, picores, etc. Hasta que no tenga unos 10 años deberás ayudarle tú, ya que es lo más complicado para un niño. Enséñale cómo hacerlo y déjale practicar.Truco: Aunque sea una niña, no le dejes el pelo muy largo, ya que será más difícil de peinar y de lavar. Compra champús anti-enredos para hacerlo más sencillo y menos doloroso.C) Lave los dientesOtra de las batallas de la mayoría de los padres es que se laven los dientes después de cada comida. La mayoría de los niños mienten cuando sus papás les preguntan sobre ello, así que no le creas si te dice rápidamente y sin pensar que sí lo ha hecho. Otras veces simplemente se olvidarán de hacerlo. Por eso es importante que en cuanto terminéis de comer le digas: “A lavarse los dientes”. Ayúdale tú a que haga de ello una rutina como recoger la mesa.
Debes enseñarle desde muy pequeño a que se lave las manos después de ir al baño, antes de cada comida y cada vez que llegue a casa de la calle. La suciedad en las manos es causa de infecciones intestinales, en los ojos y en la boca. Es fundamental lavarse las manos a menudo y lograrlo no siempre es fácil. Cuanto más pequeños sean los niños, más fácil será que se les olvide hacerlo. Por eso es importante que te vean a ti hacerlo y decirlo. Cada vez que llegues con él de la calle o que vayais a comer, recuérdale que hay que lavarse las manos y hazlo tú con él.
Explícale muy claramente qué pasos ha de seguir para que lo haga adecuadamente, cómo abrir el grifo, coger el jabón, frotarse las manitas, enjuagarse y secarse bien… todo lo que rodea el acto de lavarse las manos.
Trucos: No te olvides de colocar un taburete en el cuarto de baño para que él pueda usar más cómodamente el grifo.
B) Bañe a diario
Cuando son muy pequeños eres tú quien tienes que bañarlos casi todos los días, pero a medida que se vayan haciendo mayores, enséñalos a tallarse solos, para que a partir de los 5 o 6 años lo hagan sin tu ayuda, aunque estés cerca vigilando.
Como siempre, es importante que les expliques por qué hay que hacerlo a diario y los problemas que les puede causar no hacerlo, entre otros el mal olor corporal que puede provocar las burlas de otros compañeros y el aislamiento social. También debes enseñarle a usar desodorante después de ducharse. Aunque aún no sude ni huela igual que al llegar a la pubertad, cuanto antes coja el hábito, menos le costará cuando de verdad sea necesario su uso.
También deben ver que tú te duchas todos los días, ya que los niños de pequeños quieren ser como sus padres y te imitarán en todo.
Explícale cómo frotarse cada parte del cuerpo sin olvidarse nada (la espalda, las orejas, los pies, los genitales). Aunque al principio no lo hará muy bien y deberás frotarle tú también. Estas pautas le ayudarán en su aprendizaje.
La parte más complicada del baño llega al tener que lavar el pelo, ya que los niños lloran cuando se les mete jabón en el ojo, con los tirones de pelo, etc. Pero la higiene del cabello es fundamental para evitar piojos, caspa, picores, etc. Hasta que no tenga unos 10 años deberás ayudarle tú, ya que es lo más complicado para un niño. Enséñale cómo hacerlo y déjale practicar.
Truco: Aunque sea una niña, no le dejes el pelo muy largo, ya que será más difícil de peinar y de lavar. Compra champús anti-enredos para hacerlo más sencillo y menos doloroso.
C) Lave los dientes
Otra de las batallas de la mayoría de los padres es que se laven los dientes después de cada comida. La mayoría de los niños mienten cuando sus papás les preguntan sobre ello, así que no le creas si te dice rápidamente y sin pensar que sí lo ha hecho. Otras veces simplemente se olvidarán de hacerlo. Por eso es importante que en cuanto terminéis de comer le digas: “A lavarse los dientes”. Ayúdale tú a que haga de ello una rutina como recoger la mesa.





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